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domingo, 8 de agosto de 2010

Cerebro, mano, corazón

A la cuarta fue la vencida. Aunque ahí-ahí le anduve, a punto de dormirme. Es lo que me pasa con las pelis largas o las que pongo después de comer, que el cerebro prefiere apagarse.
Esta vez no vi la peli en el sofá de casa, sino en un teatro con una orquesta en directo, como antiguamente se hacía. La versión era la encontrada en Buenos Aires hace un par de años, con más metraje que las que había intentado ver hasta entonces. No voy a hablar de tecnicismos ni historias concretas, eso se lo dejo a los entendidos, pero yo como mera aficionada al séptimo arte he de decir que esta me gustó, y mucho. La arquitectura me maravilló, así como la estética general y la forma de actuar de María, principalmete cuando es "la falsa". Y el robot mola, absoluta inspiración para el dorado droide de Gorge Lucas.
Fue una suerte que mis vacaciones canadienses fuesen en los días en los que allí se celebraba el festival de cine Fantasia, donde pude disfrutar, además de la proyección de Metropolis, de unas cuantas frikeces que de otro modo no hubiese videado o por lo menos, ni tan pronto ni en cine.

martes, 9 de febrero de 2010

Combatamos la histeria

Fueron los médicos quienes comenzaron a combatir la histeria con masajes de clitoris, lo que relajaba y curaba a la mujer. Después, cambiaron de método, dirigiendo chorros de agua templada a la misma zona. Más tarde, viendo que las pacientes no acababan por sanar totalmente (viciosillas...), decidieron inventar masajeadores a batería. Los primeros datan de 1880, y eran de uso terapeutico. Tenían pinta de extraños instrumentos de tortura, así que con los años se fue perfeccionando el diseño, pudiéndose incluso conectar a la aspiradora para darle uso en la comididad del sofá de su hogar. Las revistas los anunciaban como masajeadores de cuello o de hombros de cara, queríendoles quitar cualquier alusión sexual a la publicidad.

La primera cura, con choros de agua


A manivela, como si estuviésemos montando claras


De aire comprimido


Los primeros a batería


Con distintos cabezales


Como complemento para la aspiradora (eso tiene qeu ser muy burro,no? =S)


De mano


Similar a los actuales

jueves, 21 de enero de 2010

Virginie Élisabeth Louise Charlotte Antoinette Thérèse Marie Oldoïni

Virginie Élisabeth Louise Charlotte Antoinette Thérèse Marie Oldoïni, más conocida como condesa de Castiglione, fue una espía italiana que se tiró a Napoleón III, influyendo y ayudando en la unificación italiana a mediados del s. XIX. Seguro que hizo más cosas por allá la aristócrata esta, pero no me interesan demasiado. Ya se sabe que no soy ni muy espabilada ni muy culta, así que no me las daré de tal dando una clase y dejaré a los amantes de la historia dichos menesteres.
Esta un tanto excéntrica condesa llamó mi atención por una serie de retratos y fotografías que se hizo tomar por Pierre-Louis Pierson, fotógrafo de la corte francesa, a lo largo de unos 40 años. Fueron mas e 400, pero actualmente no sé cuántas se conservarán o dónde.

Le gustaba retratarse interpretando diferentes roles, difrazándose, recreándose una y otra vez, para los que hizo condtruir diferentes escenarios y ambientes. Algunas fotografías las hizo pintar y otras las pintaba ella misma, para matar lo plano de la ausencia del color. También mandó sacar fotos de sus pies y piernas (no más ariba de la rodilla), lo que para entonces era bastante escandaloso. Serían las primeras obras en tocar la podofilia?

Ella era conocida en su época for sus excéntricas maneras y sus elaborados vestidos. Era una persona muy educada, que hablaba fluidamente 4 idiomas y dominaba la música y la danza. Era considerada la más bella de su época, siendo además muy alegre, despreocupada, soñadora y amante de las fiestas y los viajes. Su entrada en los bailes, siempre tarde, la hacía escoltada hasta la esquina del salón para desde allí poder ver la reacción que su presencia causaba en el resto de invitados. Decían que encandilaba al momento que la veían, pero en unos minutos conseguía ennvervar a cualquiera debido a su arrogancia. De echo, decía no hablar con mujeres. Se quería demasiado. En las fotografías o cuadros en que se hacía retratar a menudo utilizaba espejos y se miraba y se miraba. Y se miraba más.

Con el tiempo, se hizo, como todas, una vieja pelleja que sólo salía cuando ya había anochecido. Vivia en un oscuro apartamento en París con las habitaciones decoradas de un negro impoluto, con las ventanas cerradas y los espejos tapados para no enfrentarse así a su imagen envejecida y su pérdida de belleza. A finales de siglo, contactó de nuevo con Pierson para una nueva serie de retratos, sufriendo ya una creciente inestabilidad mental. Su pelo era lacio y los dientes se habían caído, sólo el atuendo era el mismo. Su expresiva mirada era sustituida por una profunda tristaza. Su barrroco esplendor había decaído en una parodia de sí misma.

Murío a finales de 1899, soñando con una retrospectiva de sus obras (que nunca llegaría) en la Exposición Universal de 1900 bajo el título de "La mujer más bella del siglo".

lunes, 30 de noviembre de 2009

Mundo viejuno

Para llegar a donde quedo con alguien, para entregar trabajos de clase, para nacer. Siempre tarde.
Antes estaban mejor. Y además tenían clase. Ahora sólo hay fulanas esqueléticas.

martes, 27 de octubre de 2009

Qué pareja tan linda!

A santo de qué viene esto ahora? pues no sé, me gustan, además, este año se hacen 75 años de su muerte.
Se conocieron cuando tenían 21 y 22 años y desde el primer momento se atrayeron por su común interés en las armas y la velocidad. Por ahí dicen que ella era ninfómana y él gay, pero yo prefiero creer que no, que eran un par de delincuentes natos que se rindieron uno al otro.
Venidos de familias de extrema pobreza, ella resaltaba por su habilidad como escritora, mientras que él se dedicaba a pequeños robos, desde pavos reales a pequeños bancos, no queriendo nunca herir a nadie.
Al unirse, fueron haciéndose famosos e incluso muy admirados por algunos. Se les iban uniendo amigos y familiares que iban y venían, pero como núcleo siempre Bonnie y Clyde. Dicen que ella nunca disparó un arma, y todas las muertes que dejaron a su paso (por complicaciones en atracos mayormente), unas 10, fueron a cargo de él.
Uno de los deliencuentes que encontaron en su cmino, y que se unió a ellos fue quién más tarde les delataría y prepararía una emboscada con la policia. Se cree que fue atado a un árbol y torturado para que hablase, pero no hay pruebas, buena es la puta policia para eso!
Como todos sabemos, muerieron en un tiroteo, en el que no se les dio tiempo a nada. 167 fueron los disparos, 1 acabó rápidamente con la vida de Clyde, dirigiéndose directamente a su cabeza, pero Bonnie hubo de morir desangrada por infinitos agujeros en su cuerpo.
Joder, tendrían qeu haber sido enterrados juntos, para poder seguir con sus fechorías cuando consiguiesen salir de sus ataudes convertidos en zombies.


Preciosa Bonnie la interpretada por Faye. Y Warren no está mal. Tremenda cagada la que seguramente harán con el remake con Hilary Duff y otro tío que no pinta bien. Thora Birch puede que aparezca (mmmm... otro día se merece una entrada)

Me hacen pensar en Mickey y Mallory, Clarence y Alabama. Y ya diré si lo hace a Martha y Ray (venga RS, venga!)

jueves, 19 de marzo de 2009

Ou est le ventre? Mystere!!

Para historia he tenido que mirarme y remirarme las dos primeras décadas del s.XX. Sí, otra vez rozando el s.XIX, ya sé que estoy estancada, necesito tiempo para asimilar que nunca estuve allí y que no todo era bonito.

Ls Sylphe, una mnologuista. Cojines, corsés, quitar de aquí, poner allá, para conseguir la silueta de moda, en S.


Decían que la perfecta forma se conseguía cuando una tazá de té se mantenía sin caerse cuando la mujer estaba en pie. Y a mí me cuasta a veces mantenerme en pie con una cerveza en la mano...